Esa noche
nuestra noche
no fue nada
para recordar.
Fue sombría
fue tirana
y sin sabor.
La primera vez
siempre es
decepción.
La orden vino
tres meses después:
a casarse
de inmediato
o a la calle
con las perras.
Obedecí
en silencio
eran
viejos tiempos.