viernes, 22 de agosto de 2014

Morir en Irak



Escapar, huir.
Nada más hay
por hacer.

Escapar
hacia el monte.

Durante la noche
me levanté,
escuché esas voces
y empecé a correr.

Todos me acompañaron,
todos temblaban
de miedo.
No quiero morir,
todavía no.

Ahora vagamos
por el desierto
buscando un oasis
y un árbol.

Tengo sed,
tengo hambre.
Nadie viene
en mi auxilio.




No hay comentarios:

Publicar un comentario